El invierno suele traer más tiempo puertas adentro y también la búsqueda de actividades que realmente logren reunir a toda la familia. En ese escenario, creemos que los puzzles son una excelente alternativa: ofrecen una pausa frente a las pantallas, invitan a concentrarse y permiten que niños, adultos y personas mayores participen a su propio ritmo. Además, no hay que aprender reglas ni instrucciones complejas; basta con una imagen atractiva y las ganas de descubrirla pieza por pieza.
En esta selección reunimos puzzles creados a partir del trabajo de ilustradores y proyectos chilenos que proponen recorrer el país desde distintas miradas y que, a nuestro juicio editorial, destacan tanto por su propuesta estética como por su valor cultural.
Algunos invitan a explorar parques nacionales, mientras otros ponen el foco en paisajes, especies y personajes que forman parte de la identidad local. Una forma entretenida de conocer Chile sin salir de casa durante los días de frío.
Para los amantes de la botánica y la fauna
Si lo que buscamos es un momento de relajo, ya sea solos o en pareja, acompañado de un café y buena música, creemos que los puzzles de Pedraza Ilustración son una apuesta segura.
Nos gustan porque combinan ilustración y rigor científico en piezas visualmente muy atractivas. Sus puzzles de 1000 piezas, como el de Cetáceos Chilenos u Hongos de Chile, ofrecen un verdadero ejercicio de concentración y mindfulness visual, ideal para quienes disfrutan los desafíos tranquilos y pausados.
También destacamos el puzzle Aves y Flores Chilenas, cuyo diseño es tan cuidado que, una vez terminado, perfectamente puede transformarse en una lámina para enmarcar y decorar un espacio.
Conociendo el territorio (y la historia) desde el living
Si además de entretenernos queremos aprender algo nuevo, encontramos en La Puzzlera y Kaikai dos proyectos que convierten la geografía y la cultura chilena en una experiencia para compartir.
En La Puzzlera recomendamos especialmente el Puzzle Parques Nacionales de 1000 piezas, porque permite recorrer visualmente la diversidad de paisajes del país, desde el desierto del norte hasta los bosques y fiordos del extremo sur. También elegimos el Puzzle Rostros de Chile, que abre la conversación sobre personajes que forman parte de nuestra identidad y patrimonio cultural.
Por su parte, el Puzzle Magnético Chile en Regiones de Kaikai nos pareció una propuesta especialmente ingeniosa. Al quedar instalado en el refrigerador, permite que los más pequeños —y también los adultos— vayan armándolo cada vez que pasan por la cocina, convirtiendo un objeto cotidiano en una instancia de juego y aprendizaje.
La opción para los más pequeños
También quisimos incluir una alternativa pensada especialmente para niños, porque sabemos que un puzzle de 1000 piezas puede ser demasiado desafiante para ellos.
Por eso recomendamos el Puzzle Coloreable Chile Ilustrado de 200 piezas. Ya que nos parece una excelente opción por su armado más accesible. El cual, una vez terminado, suma una segunda etapa de entretención: colorearlo. Así, el rompecabezas no termina cuando se coloca la última pieza, sino que continúa con una actividad creativa que mantiene a los niños entretenidos durante mucho más tiempo y lejos de las pantallas.
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