Foto Portada: Archivo Honra
Durante siglos, salir de casa sin sombrero era una rareza en Chile, pero factores como la Segunda Guerra Mundial y la popularización del automóvil marcaron su declive. Hoy una nueva generación de creadores está reviviendo este oficio.
En el equipo de Bazar ED Edit nos propusimos dejar de lado el clásico gorro de lana de invierno y buscar diferentes sombrerías chilenas. Desde piezas arquitectónicas o avant garde hasta diseños hechos a la medida del rostro.
Entre la arquitectura y la performance: Juan el Daltónico
Juan Eduardo Cabezas, más conocido como Juan el Daltónico, llegó a la sombrerería de manera poco convencional. Estudió Arquitectura en la Universidad de Chile, formación que le entregó herramientas vinculadas a la estructura y la construcción que hoy aparecen en sus piezas. Su trabajo ha sido presentado en Mercedes-Benz Fashion Week Santiago, Vogue México y The Hat Magazine, y sus creaciones reúnen materiales de diversas procedencias junto a referencias que cruzan experiencias personales con elementos de la historia y la cultura visual.
Aunque suele ser asociado al diseño de moda, Cabezas prefiere definirse como artesano. Cada tocado es concebido con una intención específica y nunca replica un diseño dos veces. "Siento que vendo ideas o conceptos, más que tocados. El tocado es el medio para que esa idea, esa sensación, esa crítica se exprese", ha señalado.

Foto: Jaime Erazo
Una particularidad de su trabajo es que utiliza su propio cuerpo como modelo y soporte para las piezas que crea. Las fotografías que acompañan sus diseños forman parte de una propuesta más amplia, donde el sombrero aparece inserto en una atmósfera determinada. El objeto no se presenta de manera aislada, sino como parte de una escena que ayuda a comunicar cómo imagina su uso y significado.

Foto: Archivo Juan el Daltónico
Actualmente se puede ver su trabajo en Acento Dramático. Retrospectiva de una década de creación, una exposición que reúne 20 diseños realizados a lo largo de diez años de trayectoria. La muestra puede visitarse hasta el 5 de septiembre de 2026 en el Centro Cultural La Sombrerería (21 de Mayo 707, segundo piso, Santiago), ofreciendo la posibilidad de observar de cerca piezas que habitualmente circulan a través de fotografías, editoriales y puestas en escena.
Más información: @juaneldaltonico
La influencia de la sombrerería europea: Ale Vila
El caso de la sombrerera Alejandra Vila también es singular. Durante una estadía en Bruselas comenzó a presentar sus creaciones en Micro Marché, una plataforma que reúne a artistas y diseñadores independientes de distintos países. Fue allí donde conoció a Luz Reyes, estilista profesional y creadora de sombreros, quien se convertiría en una figura clave en su formación.

Foto: Nelson Rafael Cheuquepil
Durante dos años aprendió técnicas asociadas a la sombrerería y los tocados europeos, experiencia que complementó con viajes a ciudades como París, Londres y Barcelona. De regreso en Chile, decidió desarrollar una propuesta propia centrada en la confección manual de sombreros y tocados.

Foto: Nelson Rafael Cheuquepil
Cada colección es diseñada y confeccionada por ella misma. A través de distintos materiales y formatos, explora piezas que pueden acompañar tanto el uso cotidiano como ocasiones más formales, trasladando parte de esa tradición europea a un contexto local.
Más información: @ale_vila
La reivindicación del sombrero a medida: Boré
Fundada en 2020 por Greis Campusano, Boré nació a partir de un interés por los sombreros que antecede a su formación en Diseño de Vestuario. Primero intervino modelos existentes con detalles cosidos a mano y, más tarde, comenzó a experimentar con moldes propios hasta desarrollar los diseños que hoy identifican a la marca.

Foto: José Cabrera
El nombre Boré —que significa "el creador" en hebreo— resume una parte importante de su enfoque. La confección a medida ocupa un lugar central en su trabajo, considerando aspectos como la forma del rostro, la estatura y las preferencias de cada cliente. En ese sentido, cada sombrero surge del diálogo entre el oficio de la sombrerera y las características de quien lo encargará.

Foto: Jota
Sus piezas son elaboradas principalmente en paño y lana mediante procesos artesanales. Más que responder a tendencias estacionales, Campusano busca desarrollar modelos capaces de mantenerse vigentes en el tiempo. "Mi intención es crear piezas únicas que reflejen la esencia de cada persona. Cada detalle es hecho a mano, lo que convierte al sombrero en un objeto especial, con carácter y significado", señaló en una entrevista.
Más información: @bore.hats
El legado de una tradición familiar: Honra
Aunque Andrea Calvo Gómez es publicista e ingeniera comercial de profesión, la sombrerería ha estado presente en su vida desde siempre. Formada en la histórica Fábrica de Sombreros Girardi, fundada por su familia, en 2020 decidió crear Honra, una marca que combina técnicas tradicionales con una mirada contemporánea sobre el diseño de sombreros.

Foto: Jaime Erazo
Confeccionadas en fieltro y fibras vegetales, sus piezas son elaboradas a mano, poniendo especial atención en los procesos y conocimientos asociados al oficio. Cada sombrero surge del encuentro entre la técnica artesanal y una exploración constante de formas, materiales y terminaciones.

Foto: Alonso Contreras
Para Calvo, la sombrerería es también una forma de expresión. Sus creaciones buscan transmitir experiencias, emociones e ideas, al mismo tiempo que contribuyen a mantener vigente un oficio cuyo aprendizaje históricamente se ha transmitido de generación en generación.
Más información: @honra.cl
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