Amarillo mantequilla (Butter Yellow): cómo sumarse a la tendencia

Amarillo mantequilla (Butter Yellow): cómo sumarse a la tendencia

Foto Portada: Bree Anne

Pocos colores han sido tan discriminados a la hora de decorar un hogar como el amarillo. Ahora imagínate que, además, le agregamos el apellido “mantequilla”. Ese alimento que no es ni fu ni fa, que rara vez se come solo y que muchas veces termina siendo simplemente “lo que queda” cuando no alcanzamos a hacer las compras.

Pero quizás ahí mismo está la gracia. La mantequilla nunca ha necesitado ser la protagonista para funcionar: sirve para cocinar, para untar una marraqueta recién tostada y, si nos ponemos generosos, para mejorar prácticamente cualquier cosa que pase por una sartén. El butter yellow parece tener algo de esa misma lógica.


Foto: Maria Lupan

Es un amarillo suave, más cercano al vainilla que al típico amarillo pollito, y bastante menos intimidante que esos tonos que obligan a entrecerrar los ojos para no quemar nuestras córneas. De hecho, en 2025, Vogue ya lo incluía entre las tendencias de color para interiores y hablaba de cómo diseñadores y marcas estaban viendo crecer el interés por muebles, pinturas, papeles murales y accesorios en este tono.

Pero no es necesario rehacer toda la casa para incluir esta tendencia. A veces basta con una lámpara, una silla o un pequeño objeto para que una pieza deje de parecer departamento piloto. Así que, con el equipo de Bazar ED Edit, seleccionamos distintos productos que te ayudarán a encantarte con el color y decidirte a dejarlo entrar en tu casa. Una cucharada de mantequilla a la vez.

Amarillo mantequilla, literalmente

Partamos con uno de los descubrimientos más entretenidos: las velas Dip It de Ramona Morales-Engdahl. La gracia no está solo en que tienen el color de la mantequilla, sino en que, efectivamente, ¡son de mantequilla! Una vez que enciendes la mecha, esta se va derritiendo como lo haría una vela tradicional, solo que aquí puedes aprovecharla para ir untando la mantequilla en los alimentos. Un objeto funcional, pero no por eso menos lúdico: porque si alguna vez te dijeron que no jugaras con la comida, quizás era porque todavía no habían visto esta vela.

Una luz color ¿mantequilla?

Y si vamos a empezar a dejar entrar el butter yellow en la casa, una lámpara parece un buen lugar para hacerlo. Una de las características que hace de este color un gran aliado para la decoración es su capacidad de atrapar la luz y devolverla al espacio. En ese sentido, las lámparas pueden ser un buen primer paso para incorporar tonos cálidos y luminosos de manera estratégica.

Te recomendamos la Lámpara Colgante Sunset de Moods Deco, una pieza de inspiración Mid Century con silueta de domo y anillos horizontales que le dan un aire geométrico y retro. Su tono cálido se lleva especialmente bien con la luz y, aunque no se puede untar en una tostada, sí creemos que puede recordarte el desayuno cada vez que la veas encendida.

El jarrón que no exige flores

Si una lámpara puede ser suficiente para darle vida a un rincón, un jarrón también puede hacer lo suyo. Este, en particular, tiene un tono amarillo mantequilla que llama la atención incluso cuando está vacío, pero que sabe hacerse a un lado cuando llegan las flores. Una buena alternativa para esos días en que se te olvida renovarlas, pero igual quieres que tu casa se vea bien.

Dormir tan bien como si fuera sobre mantequilla

Ahora, si quitamos la mirada del velador, hay otro lugar dentro de la habitación que también podría recibir las bondades del amarillo mantequilla: la cama. Y es que, si todavía no estás preparado para comprometerte del todo con el color, pero quieres sumarte a este nuevo movimiento reivindicativo, tener sábanas y fundas que puedes cambiar después de unos días es una buena manera de probarlo sin hacer promesas para toda la vida.

Por eso te recomendamos este conjunto de ropa de cama de Zara Home, que puede darle un poco de gracia a la habitación sin convertirla en una fábrica de lácteos. Además, si te aburres, siempre puedes volver a tus antiguas sábanas y fingir que aquí nunca pasó nada.

Dato Bazar ED Edit: Si la cama completa es demasiado amarillo de un tirón, siempre puedes partir por un cojín butter yellow. Porque, al igual que con la mantequilla, la gracia está en saber cuándo ya es suficiente.

Un color que abre el apetito

Un lugar bastante más evidente para incorporar el amarillo mantequilla es el comedor. Y es que este tipo de tonos suele asociarse con el apetito, así que, bien utilizado, podría convertirse en un pequeño truco para recibir invitados: poner un individual amarillo y esperar que nadie deje las papas, el postre ni ese último pedacito de pan que siempre queda dando vueltas.

Sí, también puedes vestirte de mantequilla

Pero si ya te convertiste en activista del amarillo mantequilla, ¿por qué limitarlo a la casa? También puedes llevarlo puesto. Una blusa para capear los días de calor o un vestido largo que funciona tanto para salir a almorzar como para llegar de invitada a un matrimonio. Porque, seamos honestos, nada más práctico que comer con un vestido del mismo color que la mantequilla: si se te cae un poco encima, siempre puedes hacerte la loca y seguir comiendo.


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