Foto Portada: Richard Thijeratt
Las mascotas tienen una curiosa habilidad para transformar cualquier casa en un laboratorio de resistencia. Y es que es solo cuestión de semanas para descubrir qué telas realmente son lavables y qué materiales son de buena calidad.
Por eso, en Bazar ED Edit reunimos piezas que no solo destacan por su diseño, sino también por entender que, para algunos integrantes peludos de la casa, las instrucciones de uso son apenas una sugerencia.
Mejor una funda de sofá lavable, que mil rodillos para sacar pelos
Seamos sinceros, el sillón nunca es solo nuestro si hay una mascota en casa. No falta el perro o gato que decidió que ese era su lugar favorito para dormir (aún cuando tenga su cama a unos centímetros de distancia). Y aunque nosotros estamos felices de compartirlo, eso también significa convivir con pelos, patas sucias y alguna que otra marca que preferimos no analizar demasiado.
Por eso nos parecen tan útiles las fundas KIVIK de IKEA. Están confeccionadas con una mezcla de poliéster y algodón que se puede sacar y lavar cuando haga falta, sin tener que resignarse a vivir con el recuerdo de cada paseo al parque. Además, el tejido Tresund tiene un efecto bicolor que disimula mucho mejor el uso diario, aporta textura y un brillo sutil.
Dato Bazar ED Edit: Antes de comprar cualquier funda, revisa bien el modelo y las medidas de tu sillón. Muchas están diseñadas para diseños específicos, así que esos cinco minutos con la huincha de medir pueden ahorrarte todo el trámite engorroso de la devolución.
Los cojines siempre pagan los platos rotos (telas repelentes que sobreviven a todo)
Pero si el sillón ya pasó oficialmente a ser propiedad de la mascota, los cojines ni siquiera están en discusión... Entre juegos y esa costumbre de dar tres vueltas antes de acostarse, suelen ser los primeros en acumular pelos, tierra y una que otra huella. Por eso nos gustó este cojín de Köff, confeccionado con una tela repelente al agua y al sol, además de una funda desmontable que se puede sacar y lavar cuando haga falta.
Una alfombra lavable que no te obliga a mirar al perro de reojo
Hay mascotas que pasan años sin un accidente y otras que, justo cuando estrenas una nueva alfombra, deciden que ese es el momento. Como no creemos mucho en tentar la suerte, preferimos elegir opciones que estén preparadas para la vida real. Esta alfombra lavable de D'Turkia nos gusta justamente porque resiste el uso diario, no se destiñe y funciona igual de bien en el living que en una terraza.
Lo mejor es que no obliga a entrar en pánico frente a uno de esos "accidentes" que cualquier tutor de mascotas conoce demasiado bien. Basta lavarla con agua y jabón neutro para que vuelva a quedar impecable. En otras palabras, es de esas compras que permiten relajarse un poco y dejar de mirar a perros y gatos como si fueran una amenaza para la decoración.
Una silla que no se deja intimidar
Pero las manchas no son el único problema, ya que hay mascotas que tienen un gusto especial por probar los muebles con los dientes. Y como sabemos que esa batalla suele estar perdida, preferimos recomendar muebles preparados para la ocasión. Las sillas Pliego de Anka Taller están hechas completamente de fierro, por lo que son difíciles de mover y mucho menos tentadoras para quienes disfrutan probando la resistencia de los muebles con los dientes. De hecho, Sebastián Kaczorowski, uno de los diseñadores de la marca, nos contó que la idea terminó de convencerlo después de adoptar un galgo que hizo desaparecer buena parte de sus muebles de madera.
Además de resistir mordiscos soportan hasta 150 kilos, tienen bordes redondeados —una tranquilidad extra para esos perros con mucha energía— y su mantención es casi inexistente, ya que basta pasarles un paño de microfibra húmedo para eliminar el polvo y las marcas del uso diario. Y, aunque se fabrican a pedido, el plazo de producción es de hasta 10 días, bastante menos dramático que esa clásica espera eterna de un mueble que, en teoría, estaba "listo para despacho".
Para que la basura no sea un juguete más: Basureros anti-balanceo
Y cuando creemos que ya protegimos todo, siempre aparece un nuevo desafío: el basurero. De hecho, una persona nuestro equipo está viviendo actualmente eso en su hogar: su perro decidió que botarlo era parte de su rutina diaria. El resultado: basura por toda la casa y el susto constante de que pudiera comerse algo que no debía.
Para esas situaciones recomendamos el NewIcon de Brabantia, que tiene una base antideslizante y un sistema anti-balanceo que hacen mucho más difícil que termine de lado. Además, su superficie es resistente a las rayas —ideal para esas uñas que parecen inofensivas hasta que dejan su firma en todos los muebles— y su diseño es tan elegante que dan ganas de que quede a la vista.
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