Foto Portada: Juan Carlos Correa
Hay marcas que llaman la atención por sus campañas publicitarias. Otras, en cambio, lo hacen simplemente por tener un producto claro y bien resuelto. Eso fue precisamente lo que nos gustó de Todos los Puentes, la marca del diseñador chileno Juan Carlos Correa, nacida en 2019 tras una visita al restaurante Mestizo, cuya estructura —diseñada por el arquitecto Smiljan Radić— dio origen a la idea del proyecto.
Desde entonces, Correa ha desarrollado una colección de muebles a pedido que combinan madera nativa, piedra y metal en diseños simples, funcionales y construidos a partir de materiales nobles. Una propuesta que, más que seguir tendencias, busca crear objetos duraderos y fáciles de entender.
Conversamos con Juan Carlos sobre el origen de la marca, su forma de trabajar y las decisiones que hay detrás de cada pieza. Y, de paso, entendimos por qué un buen mueble puede durar décadas… siempre y cuando nadie se suba a bailar encima.
¿Por qué ponerle una roca a un mueble?
Hay algo que llama la atención apenas uno ve un mueble de Todos los Puentes: las enormes bases de roca. Y sí, se ven bonitas, pero también hacen que uno se pregunte cuánto pesa eso y si de verdad sirve para una casa donde pasan cosas.
Correa trabaja principalmente con lenga y con rocas o mármoles de la zona central, especialmente de Colina, junto a artesanos especializados en piedra. La gracia es que ninguno de esos materiales está escondido ni disfrazado. Si la cubierta es de madera, parece madera. Si la base es de roca, bueno... es una roca.
Esa misma lógica aparece en sus diseños. "Siempre busco formas elementales y fáciles de entender. No quiero hacer objetos pretenciosos ni demasiado rebuscados". La idea, dice, es que cualquier persona entienda de inmediato cómo funciona una pieza, sin tener que leer un manual de instrucciones.
La pregunta que muchos nos hicimos
Lo admitimos: cuando vimos esas bases de piedra no pudimos evitar pensar en un niño golpeándose la cabeza con la madera o un adulto medio torpe que pasa a llevar la base del mueble. Pero Correa nos bajó la ansiedad rápido. "Todos los muebles están diseñados para que no se tambaleen, giren ni se vuelquen". En ese sentido, el peso de la piedra funciona como un ancla, haciendo que las piezas sean mucho más estables que muchos muebles livianos que abundan hoy.
Además las cubiertas de madera tampoco son especialmente duras, por lo que es difícil que provoquen accidentes si alguien se golpea. Son esas cosas que uno no pregunta cuando compra un mueble... hasta que aparecen los niños hiperactivos.
Cada mueble parte desde cero
Otra cosa que nos gustó es que estos muebles no pasan meses —o años— juntando polvo en una bodega. Recién empiezan a fabricarse cuando alguien los encarga.
Eso significa que la madera y la piedra llegan en su mejor estado, pero también que existe espacio para adaptar medidas si el mueble tiene que calzar en ese rincón imposible del departamento o responder a alguna necesidad específica.
El proceso también es completamente artesanal. Todo parte con Juan Carlos, que anda siempre con una libreta anotando ideas o haciendo bocetos donde se le ocurra (si no tiene libreta, pide una servilleta donde esté). Una vez definido el diseño, comienza el trabajo en el taller de madera. Cuando esa parte está lista, la pieza pasa a los escultores de piedra, quienes adaptan cada roca para que encaje perfectamente con la estructura. Solo después de ese recorrido se ensambla el mueble completo y se prepara para su entrega.
Muebles pensados para durar (de verdad)
Otro beneficio de los muebles de Todos los Puentes es que la piedra prácticamente no necesita mantenimiento y la madera se protege con aceite Osmo, ayudando a impermeabilizarla y mantenerla en buen estado con los años.
¿Se pueden romper? Sí, pero hay que ponerle harto empeño. "En todos estos años solo una vez un cliente trizó una mesa... porque se subió a bailar encima en una fiesta", cuenta entre risas.
Y si con los años aparece alguna marca de uso, la solución no es salir a comprar otro mueble. Correa ofrece reparar las piezas directamente. Porque si algo nos quedó claro después de conversar con él, es que estos muebles están pensados para quedarse en la casa bastante más tiempo que ese mueble que se desarmó a la semana que lo compraste.
Para conocer más sobre el trabajo de Todos los Puentes visita @todoslospuentes
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