Si el invierno tuviera un uniforme oficial, probablemente sería una manta. Nosotros las usamos para leer, trabajar desde el sofá (o la oficina en nuestro caso), decorar la cama o, simplemente, para tener algo encima aunque no haga tanto frío. Porque seamos honestos: también existe ese grupo de personas que se muere de calor, pero igual necesita sentir un poco de peso para estar cómodo.
Por eso en Bazar ED Edit reunimos algunas de nuestras favoritas para distintos gustos, desde tejidos gruesos que prometen calor inmediato hasta opciones hechas para quedarse a la vista incluso cuando nadie las está usando.
Si buscas calor con acento magallánico
Si hay algo que el diseño nórdico hace especialmente bien son los textiles. Gruesos, generosos y capaces de hacer que una habitación se vea más cálida incluso antes de tocarlos. Por eso partimos con las mantas XXL de Maku Wool, tejidas con lana de oveja chilena de Magallanes. Nos gustan porque aportan textura, volumen y ese tipo de abrigo que invita a cancelar cualquier panorama para quedarse en casa. No vivimos en Escandinavia, pero tampoco vemos la necesidad de pasar frío por orgullo.
Si el minimalismo es lo tuyo
No todas las mantas necesitan llamar la atención. Si prefieres los espacios tranquilos, los colores neutros y los textiles que funcionan sin pedir protagonismo, las pieceras de Kankla son una gran alternativa. Están confeccionadas en algodón orgánico y, en su formato grande, funcionan igual de bien como manta para una siesta improvisada. También las recomendamos para quienes siempre dicen que tienen calor: abrigan lo justo y, sobre todo, entregan esa sensación agradable de tener algo encima sin terminar transpirando a los cinco minutos.
Si te gustan los objetos que hacen más de una cosa
Hay productos que parecen resolver pequeños problemas sin hacer mucho ruido. Las mantas de La Blanquería son uno de ellos. Diseñadas en Francia y confeccionadas en lino y algodón, son livianas, suaves y reversibles, con un color distinto por cada lado. Nos gustan porque permiten cambiar el ambiente de una habitación con solo darles la vuelta, algo especialmente útil para quienes redecoran la casa con la misma frecuencia con la que cambia el clima.
Si quieres ilustraciones pero sin exagerar
A veces pareciera que un textil con ilustraciones obliga a que toda la habitación gire en torno a él. Las mantas de Galdana demuestran que no tiene por qué ser así. Sus diseños, inspirados en la naturaleza, utilizan colores contenidos y composiciones que conversan con el resto del espacio en lugar de competir con él. Están tejidas en jacquard 100% algodón, con ilustraciones creadas en Chile y confeccionadas en India. Son una muy buena alternativa para quienes quieren incorporar dibujos sin convertir el dormitorio en una galería.
Dato Bazar ED Edit: Si vas a lavarla en maquina utiliza el modo delicado y solo con agua fría.
Si crees que una manta también puede enseñar
No hay nada mejor que aprender sin darse cuenta. Es de esas cosas que después aparecen en una conversación y uno termina diciendo: "creo que esa planta la conozco". Las mantas de Tuyo Print tienen mucho de eso. Sus ilustraciones de flora y fauna invitan a mirar con atención y, de paso, aprender a reconocer distintas especies mientras hacen exactamente lo que una buena manta debería hacer: abrigarte de los días fríos.
Si no quieres elegir entre arte y abrigo
Nos gustan especialmente los objetos que cumplen más de una función, y las mantas de The Bai Tay entran perfecto en esa categoría. Están ilustradas por artistas latinoamericanas y son lo suficientemente livianas para usarlas sobre el sofá, al pie de la cama o incluso como textil decorativo en la pared. Si además te enamoras de un diseño, la marca también tiene cojines y bolsos con las mismas ilustraciones, para que el flechazo no termine solo en la manta.
Si necesitas un abrazo incluso si es una manta
No todas las mantas tienen que ser serias. Bear Mini, diseñada por Donna Wilson, tiene forma de oso y está confeccionada en algodón de Portugal. Nos parece una de esas piezas que logra dos cosas al mismo tiempo: ayuda a que los más pequeños quieran abrigarse y suma personalidad a habitaciones gracias a sus dimensiones (95 x 63 cm) que calza perfecto en distintos espacios.
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